Bitácora de nuestra histora


Aprendí a amarte con intensidad, con bravura, con simpleza y complejidad, con chocolates y somnolencias, con sanguchito de jamón y queso, con cerveza fría en “lo de Andrea” , con ahorro de monedas chiquitas en un tubo de cartón,  aprendí a sentirte como mío todos los días... a quererte sólo para mí... entendí que, si bien no teníamos planeado cruzarnos en esta vida, seguramente fuimos algo en la anterior..
Pendejo insolente que osaste celarme cada día como tu propiedad y yo dejé que sucediera, te atreviste a mirarme con tus ojitos brillantes como perlitas negras  y enamorarme.-

Te conocí una de esas noches de verano, en circunstancias anecdóticas, empotrado en una peluca dorada y lentes brillantes..
Tu perfume me aflojó las piernas y cuando enterraste tu mirada en la mía sólo pude suspirar antes de cerrar los ojos y darme por vencido.-
-         Perdón, ¿te conozco?
-         (No sabes como me gustaría decirte que sí.) David es mi nombre y sonreíste.-
Mi cara  seguramente te confirmó mi mal humor del momento mientras la barra del lugar sostenía mis dos codos. Me quedé escuchando tu discurso gracioso de cómo fue que terminaste vestido de ese modo... y sonreí, tu teléfono quiso confirmarme que detrás del disfraz había un chico común con ganas de conocerme...
Tu sonrisa quedó plasmada en mi retina hasta nuestro próximo encuentro,
Plaza Italia fue testigo de un beso en la mejilla y mis manos húmedas en un intento en vano de manejar mis nervios se movían incesantes mientras vos preguntabas adonde iríamos ... Apoyado en la baranda del subte volviste a sonreír y mis manos volvieron a temblar.

Esa noche me encontré con un tipo calmo, sereno y correcto... tu visión simplista del mundo me conmovía..  Tan práctico, tan entusiasta...
El final de nuestra cita nos dejó en una plaza sin beso pero con un abrazo que desprendí como nene triste, y te apreté fuerte contra mí... y te vi caminar de espaldas con la promesa de un próximo encuentro y me volví con una sonrisa de nene en juguetería enorme abarcando todo el rostro.. volví a casa con la felicidad de quien encuentra lo que no buscaba, sabiendo que la vida realmente puede sorprenderte siempre.

Hiciste desaparecer todos mis dolores y sufrimientos, me demostraste que tenia dos opciones ante un problema.. Vos siempre elegías lo más práctico.. y lo que menos dolía

A veces me emociona tanto nuestra simbiosis y nuestra forma “loca” de pelearnos..
De nuestro gracioso estado de enojo.. de nuestro cómico discurso criticando lo malo en el otro.. de nuestras risas diarias y nuestras lágrimas tan semejantes..

Fui feliz cuando me llevaste al lugar donde pasaste tu infancia y respiré los olores tan familiares para vos.. y ahora también para mí, el camino que te llevaba a tu casa desde el colegio viejo en la calle de tierra.. la camita de tu adolescencia y tus fotos que tu mama tan celosamente guarda en aquella caja que miro cada vez que vamos a tu amado Carmen de Areco...
El puentecito y el pequeño cañaveral testigo de quién sabe cuántas picardías, el cyber, la avenida boulevard, la complicidad de la abuela Amalia, las lágrimas de tu vieja cuando llegás y cuando nos vamos, los viajes de vuelta con mate en mano

Amo tanto tu simpleza, tu sentido de compañerismo y tu “ quedate a dormir”  todas las noches, la forma en que me miras y me tocás...

Te amo hasta el cielo ida y vuelta con cometitas y naves espaciales...

A propósito... Feliz Cumpleaños Gordito!

3 comentarios:

  1. Me ponés la piel de gallina <3
    Sos un gran, gran escritor, Rich.

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  2. piel de faisan nene.....flor de escritor resultaste y flor de amooor existe entre uds dos..besho

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